Un año después de la fracasada Cumbre de Copenhague, faltan sólo 2 semanas para la Cumbre Climática de Cancún. Parece que la falta de acuerdo entre los mayores productores de CO2, China y Estados Unidos, y la falta de liderazgo de la UE, propiciarán un nuevo fracaso. En cualquier caso espero que los acuerdos a los que se lleguen sean menos perniciosos que el Protocolo de Kyoto, que pretenden revalidar.
Espero que no me malinterpreten: estoy a favor de medidas como promover la conservación de los bosques o la repoblación forestal; la optimización del consumo de energía y la exploración de alternativas al petróleo y al carbón.
Pero no a través del mercado de emisiones, de la prohibiciones y multas, y de medidas aparentemente ecológicas, pero con un impacto terrible sobre el medio ambiente, como los biofueles o la utilización desmedida de paneles solares, sin considerar el impacto que su fabricación tiene sobre todo tipo de recursos materiales.
Y mucho menos limitar el desarrollo de los países que están en pleno crecimiento económico y que ven limitaciones en su desarrollo industrial, impuestas por un buenismo casi universal.
Según Al Gore, una verdad incómoda; en realidad, una mentira interesada. Si existe el cambio climático tal como nos lo presentan, no es culpa del hombre ni hay nada que podamos hacer para evitarlo.
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domingo, 14 de noviembre de 2010
sábado, 28 de noviembre de 2009
Nigel Lawson, sobre la Cumbre de Copenhague
Dentro de una semana comienza la Cumbre de Copenhague, conferencia auspiciada por la ONU sobre cambio climático, con la intención de alcanzar un pacto de sustituya al Protocolo de Kyoto. Hace una semana, Nigel Lawson, ex ministro británico de finanzas, publicó un artículo en 'The Times', del que extraigo y adapto algunas ideas:
Bajo el Protocolo de Kyoto, las naciones desarrolladas que lo ratificaron (casi todas, excepto Estados Unidos), acordaron reducir las emisiones de CO2 para el año 2012 en un 5% respecto a los niveles de 1990. El nuevo tratado propondría la reducción para el año 2050 al 50% del nivel de 1990, tanto para naciones desarrolladas como para naciones en vías de desarrollo (entre las cuales se encuentra China, que ya produce más CO2 que Estados Unidos).
Pero es prácticamente imposible que un acuerdo así se alcance. En primer lugar, parte de las reducciones que han permitido bajar ese 5% acordado en Kyoto, se deben a la deslocalización de la industria a países en desarrollo, no sometidos al tratado; y esa práctica no estará disponible en este caso, al estar sometidos también los países en desarrollo. En segundo lugar, una reducción del 50% es mucho más ambiciosa que un 5%.
Pero sobre todo hay un argumento moral: la razón por la que se utiliza energía basada en carbón, es porque es la más asequible, y probablemente seguirá siéndolo los próximos años. Cambiar a energías más caras puede ser aceptable para los países ricos. Pero en los países en desarrollo todavía hay millones de personas sufriendo de pobreza extrema, y sus consecuencias: enfermedades prevenibles, malnutrición y muerte prematura. Para estos países, la prioridad debe ser alcanzar el desarrollo lo más rápido posible, lo que implica utilizar la energía más barata, basada en el carbono.
Por tanto el objetivo de Copenhague no será conseguido, por suerte para todos, aunque será declarado como un gran éxito; a los políticos no les gusta asociarse al fracaso, y sea cual sea el resultado, se presentará como un éxito, y será seguido de nuevas reuniones los próximos años.
El mayor error del conocimiento convencional actual es que si se acepta el punto de vista (actual) mayoritario entre los científicos, del aumento de la temperatura global (medio grado en el último cuarto de siglo XX) a las emisiones de carbono de origen humano, la consecuencia es que debemos descarbonizar nuestras economías.
Nada más lejos de la verdad. No sé si la el punto de vista mayoritario (y no consenso!) entre los científicos es correcto. Desde luego es curioso que, mientras sus modelos predecían una aceleración del calentamiento global durante este siglo asociado al aumento de las emisiones, hasta ahora no ha habido ningún calentamiento adicional. Aún así, podráin estar en lo cierto.
Pero aunque así fuera, este hecho no puede determinar la elección de la política correcta. Porque un clima más cálido tiene también ventajas, no sólo inconvenientes. Incluso si hubiera un balance de desventaja, que no está claro, sería mucho menor que el coste económico (por no hablar del humano) de la descarbonización. Más aún, si el mayor de los atributos de la humanidad es la capacidad de adaptación a circunstancias cambiantes. Adaptándonos al posible calentamiento de los próximos años, podríamos aprovecharnos de los beneficios y reducir las desventajas, a un coste mucho menor que el de la descarbonización - suponiendo que ésta fuera posible.
Pero es que además la base científica del calentamiento global está ahora mismo bajo escrutinio. La principal fuente de proyecciones del calentamiento global es un pequeño grupo de científicos del Climate Research Unit (CRU) de la Universidad de East Anglia. Hace dos semanas, un hacker obtuvo acceso a las cuentas de correo y publicó en la blogosfera parte de los correos internos, que la CRU ha admitido son, al menos en parte, auténticos. Asombrosamente, lo que ha salido a la luz es que:
1) los científicos han estado manipulando los datos de temperaturas para mostrar una tendencia de crecimiento imparable
2) han denegado sistemáticamente el acceso a los datos originales
3) han tratado de evitar la libre circulación de las peticiones de información
4) han estado discutiendo formas de evitar que los científicos disidentes pudieran publicarse en las revistas científicas.
Puede que haya una explicación razonable. Pero está claro que la integridad de la evidencia cinetífica en la que se basan las políticas del gobierno británico y de otros países, a través del IPCC, y que tienen alcance multimillonario, han quedado en entredicho. Una revisión independiente debería hacerse lo antes posible.
En este entorno, anuncio la creación de un 'think-tank' multi-partidista, la Glbal Warming Policy Foundation, que espero sirva para cambiar el rumbo en el debate político y público sobre las políticas relacionadas con el calentamiento global. Como mínimo, un debate abierto y razonado sobre este asunto será saludable. La ausencia de este debate entre los partidos políticos en este momento hace esta contribución aún más necesaria.
Bajo el Protocolo de Kyoto, las naciones desarrolladas que lo ratificaron (casi todas, excepto Estados Unidos), acordaron reducir las emisiones de CO2 para el año 2012 en un 5% respecto a los niveles de 1990. El nuevo tratado propondría la reducción para el año 2050 al 50% del nivel de 1990, tanto para naciones desarrolladas como para naciones en vías de desarrollo (entre las cuales se encuentra China, que ya produce más CO2 que Estados Unidos).
Pero es prácticamente imposible que un acuerdo así se alcance. En primer lugar, parte de las reducciones que han permitido bajar ese 5% acordado en Kyoto, se deben a la deslocalización de la industria a países en desarrollo, no sometidos al tratado; y esa práctica no estará disponible en este caso, al estar sometidos también los países en desarrollo. En segundo lugar, una reducción del 50% es mucho más ambiciosa que un 5%.
Pero sobre todo hay un argumento moral: la razón por la que se utiliza energía basada en carbón, es porque es la más asequible, y probablemente seguirá siéndolo los próximos años. Cambiar a energías más caras puede ser aceptable para los países ricos. Pero en los países en desarrollo todavía hay millones de personas sufriendo de pobreza extrema, y sus consecuencias: enfermedades prevenibles, malnutrición y muerte prematura. Para estos países, la prioridad debe ser alcanzar el desarrollo lo más rápido posible, lo que implica utilizar la energía más barata, basada en el carbono.
Por tanto el objetivo de Copenhague no será conseguido, por suerte para todos, aunque será declarado como un gran éxito; a los políticos no les gusta asociarse al fracaso, y sea cual sea el resultado, se presentará como un éxito, y será seguido de nuevas reuniones los próximos años.
El mayor error del conocimiento convencional actual es que si se acepta el punto de vista (actual) mayoritario entre los científicos, del aumento de la temperatura global (medio grado en el último cuarto de siglo XX) a las emisiones de carbono de origen humano, la consecuencia es que debemos descarbonizar nuestras economías.
Nada más lejos de la verdad. No sé si la el punto de vista mayoritario (y no consenso!) entre los científicos es correcto. Desde luego es curioso que, mientras sus modelos predecían una aceleración del calentamiento global durante este siglo asociado al aumento de las emisiones, hasta ahora no ha habido ningún calentamiento adicional. Aún así, podráin estar en lo cierto.
Pero aunque así fuera, este hecho no puede determinar la elección de la política correcta. Porque un clima más cálido tiene también ventajas, no sólo inconvenientes. Incluso si hubiera un balance de desventaja, que no está claro, sería mucho menor que el coste económico (por no hablar del humano) de la descarbonización. Más aún, si el mayor de los atributos de la humanidad es la capacidad de adaptación a circunstancias cambiantes. Adaptándonos al posible calentamiento de los próximos años, podríamos aprovecharnos de los beneficios y reducir las desventajas, a un coste mucho menor que el de la descarbonización - suponiendo que ésta fuera posible.
Pero es que además la base científica del calentamiento global está ahora mismo bajo escrutinio. La principal fuente de proyecciones del calentamiento global es un pequeño grupo de científicos del Climate Research Unit (CRU) de la Universidad de East Anglia. Hace dos semanas, un hacker obtuvo acceso a las cuentas de correo y publicó en la blogosfera parte de los correos internos, que la CRU ha admitido son, al menos en parte, auténticos. Asombrosamente, lo que ha salido a la luz es que:
1) los científicos han estado manipulando los datos de temperaturas para mostrar una tendencia de crecimiento imparable
2) han denegado sistemáticamente el acceso a los datos originales
3) han tratado de evitar la libre circulación de las peticiones de información
4) han estado discutiendo formas de evitar que los científicos disidentes pudieran publicarse en las revistas científicas.
Puede que haya una explicación razonable. Pero está claro que la integridad de la evidencia cinetífica en la que se basan las políticas del gobierno británico y de otros países, a través del IPCC, y que tienen alcance multimillonario, han quedado en entredicho. Una revisión independiente debería hacerse lo antes posible.
En este entorno, anuncio la creación de un 'think-tank' multi-partidista, la Glbal Warming Policy Foundation, que espero sirva para cambiar el rumbo en el debate político y público sobre las políticas relacionadas con el calentamiento global. Como mínimo, un debate abierto y razonado sobre este asunto será saludable. La ausencia de este debate entre los partidos políticos en este momento hace esta contribución aún más necesaria.
lunes, 16 de noviembre de 2009
China y Estados Unidos echan a pique la Cumbre de Copenhague
Todavía no ha comenzado, pero ya se puede predecir que la Cumbre de Copenhague no va a ser un éxito: en un contexto de crisis, Estados Unidos no quiere comprometerse a reducir las emisiones de CO2; y China no está dispuesta a reducir sus emisiones si Estados Unidos no lo hace. Son los dos países mayores emisores de CO2 del mundo. Sin ellos, cualquier acuerdo de reducción de emisiones se queda en papel mojado.
domingo, 4 de octubre de 2009
Disputa entre la Agencia Internacional de la Energía y la Agencia Internacional de las Energías Renovables
El Protocolo de Kyoto permite que se hagan inversiones en proyectos de reducción de emisiones en países en desarrollo, a cambio de créditos de emisión. Este sistema, denominado Mecanismo de Desarrollo Limpio, se supone que debe transformar los sistemas energéticos de los países pobres y a la vez permite a los países ricos compensar sus emisiones.
Para el director de la Agencia Internacional de la Energía, Nobuo Tanaka, el acuerdo de Kyoto no ha promovido suficientes inversiones en la transformación del sector eléctrico, y necesita cambios antes de la Cumbre climática a celebrar en Copenhague en diciembre. Por ejemplo, en este momento no se admiten proyectos de centrales nucleares o de captura de emisiones de dióxido de carbono.
Para la directora de la Agencia Internacional de las Energías Renovables, Hélène Pelosse, los proyectos cubiertos por el Mecanismo de Desarrollo Limpio deben ser 100% basados en energía renovables, de ahí el adjetivo 'limpio'.
Para el director de la Agencia Internacional de la Energía, Nobuo Tanaka, el acuerdo de Kyoto no ha promovido suficientes inversiones en la transformación del sector eléctrico, y necesita cambios antes de la Cumbre climática a celebrar en Copenhague en diciembre. Por ejemplo, en este momento no se admiten proyectos de centrales nucleares o de captura de emisiones de dióxido de carbono.
Para la directora de la Agencia Internacional de las Energías Renovables, Hélène Pelosse, los proyectos cubiertos por el Mecanismo de Desarrollo Limpio deben ser 100% basados en energía renovables, de ahí el adjetivo 'limpio'.
sábado, 12 de abril de 2008
Toyota anuncia un biofuel a base de virutas de madera
Leo en un publirreportaje de Toyota (6 páginas en la revista Time) el anuncio de un biofuel más amigable, a base de virutas de madera. Los biofuels como el etanol, considerados como neutros en emisión de CO2 (el CO2 emitido a la atmósfera al consumirlo es equivalente al absorbido de la atmósfera durante el crecimiento de la planta), se consiguen a partir de de maíz, caña de azúcar y soja, lo que está provocando problemas de abastecimiento e incrementos de precio, perjudicando a los países más pobres. Las nuevas técnicas que Toyota está desarrollando para obtener etanol celulósico evitarán este efecto colateral de la lucha contra el calentamiento global.
Y es que ya se empieza a reconocer incluso institucionalmente que la fabricación de etanol a partir de productos alimenticios para reducir el calentamiento global está arruinando los progresos hechos en los últimos años en la erradicación del hambre. El desarrollo sostenible tan de moda entre los progres de los países ricos está provocando el hambre en los países pobres, no dentro de 50 años, ahora mismo.
¿Deberíamos procesar a los environmentalistas por provocar el aumento del hambre en el mundo?
Y es que ya se empieza a reconocer incluso institucionalmente que la fabricación de etanol a partir de productos alimenticios para reducir el calentamiento global está arruinando los progresos hechos en los últimos años en la erradicación del hambre. El desarrollo sostenible tan de moda entre los progres de los países ricos está provocando el hambre en los países pobres, no dentro de 50 años, ahora mismo.
¿Deberíamos procesar a los environmentalistas por provocar el aumento del hambre en el mundo?
domingo, 30 de marzo de 2008
Red Española de Ciudades por el Clima
La Red Española de Ciudades por el Clima, es una organización que promueve iniciativas para el desarrollo sostenible, y para la lucha contra el cambio climático, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero e impulsando el cumplimiento del Protocolo de Kyoto.
En enero de 2008, el número de municipios adscritos es de 175, representando a 18,3 millones de habitantes.
Resulta curioso una de las frases del anuncio en prensa: 'Si todos ponemos nuestro grano de arena, levanteremos montañas'. Sugiero una alternativa: 'Si todos plantamos un árbol, tendremos bosques.'
En enero de 2008, el número de municipios adscritos es de 175, representando a 18,3 millones de habitantes.
Resulta curioso una de las frases del anuncio en prensa: 'Si todos ponemos nuestro grano de arena, levanteremos montañas'. Sugiero una alternativa: 'Si todos plantamos un árbol, tendremos bosques.'
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