Este mes de junio hemos vivido en Madrid días de calor intenso, más propios de agosto, junto a días relativamente frescos, como si estuvieramos en marzo. También días de lluvias torrenciales y vientos huracanados.
También en otros lugares el tiempo parecía loco. Yo viajo mucho a Amberes, en el Norte de Bélgica, donde llueve uno de cada dos días; incluso aunque amanezca soleado, puede caer una tormenta por la tarde - y esto en los meses de mayo a septiembre, que son los de clima más benigno. Pues este año he disfrutado de dos semanas de tiempo soleado en Amberes mientras en Madrid llovía o estaba nublado - lo nunca visto.
Va a ser verdad que el tiempo se ha vuelto loco!